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Incendios en baterías de ion-litio: qué está pasando y qué precauciones deben tomar los usuarios de vehículos híbridos y eléctricos

Los incendios en baterías de ion-litio han puesto el foco sobre los vehículos híbridos y eléctricos. No se trata de generar alarma, sino de entender que, aunque estos casos no son habituales, cuando ocurren pueden ser más complejos de controlar que en un vehículo de combustión.

La diferencia principal está en el comportamiento de la batería: puede sobrecalentarse, liberar gases inflamables y volver a prenderse incluso después de una primera extinción. Por eso, la prevención y la actuación correcta son fundamentales.

¿Por qué pueden incendiarse las baterías de ion-litio?

Las causas más habituales o más relevantes son estas:

  1. Golpes o accidentes. Un impacto puede dañar internamente la batería, aunque el vehículo no presente daños visibles graves.
  2. Defectos internos. Un fallo en una celda o en un módulo puede provocar un calentamiento anormal.
  3. Problemas en la carga. Usar cargadores inadecuados, instalaciones defectuosas o sistemas no homologados aumenta el riesgo.
  4. Fallo del sistema de gestión de batería. Si el sistema que controla temperatura, carga y descarga no responde bien, la batería puede volverse inestable.
  5. Manipulación no autorizada. Reparaciones o modificaciones fuera de talleres especializados pueden comprometer la seguridad del vehículo.
  6. Entrada de agua o inundación. La exposición al agua puede afectar componentes eléctricos sensibles y generar fallos posteriores.

¿Son más peligrosos que los incendios de coches tradicionales?

Un incendio en un vehículo eléctrico o híbrido puede:

  • Tardar más en controlarse.
  • Reactivarse horas después.
  • Generar gases tóxicos.
  • Requerir protocolos específicos de intervención.

Precauciones para usuarios de coches híbridos y eléctricos

Estas son las medidas básicas para reducir riesgos:

  1. Utilizar puntos de carga adecuados. Siempre con equipos homologados y siguiendo las instrucciones del fabricante.
  2. Contar con una instalación segura. El punto de recarga debe estar instalado por un profesional cualificado.
  3. Evitar soluciones improvisadas. No usar alargadores, enchufes múltiples o cargadores dañados.
  4. No manipular batería ni sistema eléctrico. Cualquier intervención debe realizarla personal especializado.
  5. Revisar el vehículo tras un golpe. Aunque parezca leve, un accidente puede haber afectado a la batería.
  6. Extremar la precaución tras una inundación. Si el coche ha estado en contacto con agua, debe revisarse antes de volver a usarse.
  7. Atender a señales de alerta. Humo, olor químico, calor excesivo o mensajes de fallo son motivos para parar y pedir asistencia.
  8. No cargar el vehículo si hay una avería. Ante cualquier anomalía, lo correcto es suspender la recarga.
  9. En caso de incendio, alejarse y avisar al 112. No debe intentarse apagar el fuego sin medios adecuados.
  10. Acudir a talleres especializados. El mantenimiento profesional es clave para prevenir incidentes.

Los vehículos híbridos y eléctricos son una tecnología segura, pero sus baterías requieren un uso responsable. La clave está en una carga correcta, un mantenimiento adecuado y una reacción rápida ante cualquier señal de fallo.

Más que miedo, lo que hace falta es información, prevención y confianza en profesionales especializados.

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  • Artículo publicado con el apoyo de la Diputación de Alicante