Mantenimiento

La importancia de los amortiguadores del coche

Cuando hablamos de amortiguadores del coche y su funcionamiento, muchas personas podrían pensar primero que es para ir más cómodos y para sortear mejor los baches. En cierta forma tienen razón, pero esa no es la única ni la principal función de los amortiguadores de nuestro coche.

A pesar de la importancia que tienen estos dispositivos, según los últimos estudios revela que en Europa, aproximadamente el 25% de los conductores circulan con los amortiguadores gastados.

Amortiguadores del coche, algo más que para ir cómodos

La principal función que tienen los amortiguadores es mantener pegado el neumático al suelo en todo momento. Un vehículo que tenga los amortiguadores rotos tendrá una menor adherencia al pavimento que uno que los tenga en buen estado.

Además, tenerlos en mal estado hará que la distancia de frenado sea mucho mayor, lo que puede suponer un gran peligro si hay un accidente o tenemos que frenar de una manera brusca.

Con unos amortiguadores en mal estado los baches harán que el vehículo rebote ligeramente y vaya dando pequeños botes por la carretera. En esos momentos en los que las ruedas delanteras o traseras no están tocando el pavimento, se puede perder el control del vehículo, lo que a altas velocidades es un peligro dado que no podemos dirigir la dirección y mucho menos frenar.

Asimismo también se convierte en un vehículo mucho menos estable, por lo que no tendrá tanta agilidad y seguridad a la hora de hacer alguna clase de maniobras, como por ejemplo cuando vamos a dar una curva y lo hacemos a cierta velocidad.

Debemos revisarlos de manera periódica porque sabemos que son partes del coche que a medida que se van usando se van desgastando.

Lo normal es revisarlo al menos una vez al año y muchos fabricantes recomiendan que a los 90.000 kilómetros aproximadamente tengamos que sustituirlos, aunque siempre dependerá del modelo de coche, de los kilómetros que se hagan y sobre todo de la forma de conducción, que es diferente a todo el mundo.

Sabremos que tenemos problemas en los amortiguadores si al frenar el morro del coche se va demasiado hacia delante, si el coche rebota cuando pasamos por un bache, si se oye demasiado ruido cuando pasamos por los baches, si el coche se balancea mucho en las curvas, pérdida de adherencia o si se desgasta de manera irregular la banda de rodadura.

En estos casos, lo mejor es curarse en salud y visitar a un mecánico para que se asegure de si nuestros amortiguadores necesitan ser sustituidos.